Isabel la católica tenía de amante al rey Boadbdil de Granada, todos los martes, mientras Fernando se iba en su avión privado. Se reunían en Granada y la ponía mirando a La Alhambra, con paquito el chocolatero:
-No pares morito mío, que te anexiono Granada
Copyright 2024 – © Todos los Derechos Reservados – Design by EnovaStudios