La verdad que tengo al humano detrás de la oreja. Me enamoré de una mosca, era muy tranquila, iba de mosquita muerta, pero me puso los cuernos con un militar: un hormigón armado
La verdad que tengo al humano detrás de la oreja. Me enamoré de una mosca, era muy tranquila, iba de mosquita muerta, pero me puso los cuernos con un militar: un hormigón armado
¡Suscríbete a nuestro boletín gratuito y no te pierdas de nada!
Copyright 2024 – © Todos los Derechos Reservados – Design by EnovaStudios