-Me apunte al cancán, para tener tiempo para mí. La relación con Perro de Presa me tenía aprisionada, ya no me llevaba a la parte de atrás de los restaurantes caros a comer. Me faltaba el respeto.
-Eres una perra- me decía. Ni un collar de huesos de aniversario. Estoy encantada bailando cancan