-Cuidado Marqués de Riscal, te puedes riscal por el precipicio.
-Tu vete a la cune, que los vinos jóvenes ya deben estar reposando.
-No, me han ordenado a tu cuidado. No entiendo tú actitud de mezclarte, a estás alturas, con un Don Simón, y hacer calimocho. Se te pasó la edad del botellón