-Mire jefa, yo no doy abasto de exprimir más, tengo al sindicato naranjero encima. Por el estrés que le causo a las naranjas. No puedo aumentar los litros hora, ya estoy cansado y no tengo vacaciones
-Son gajos del oficio, no proteste más o le sustituyo por uno eléctrico.
-No tengo la pulpa de su mala gestión, pero no merezco ese trato, gracias a mí, la empresa funciona