o tengo un burro, le puse de nombre Aristóteles Onasis, por su gran parecido a Javier Gurruchaga.
Tiene muy mal humor. Se sacó una plaza de carpintero en un pesebre y está todo el día con la voz y el martillo. Para mí, que es comunista…
Una noche soleada lo llevé de urgencia al veterinario de cabecera. Se comió una burrata. Yo le dije: -tu rebuzna si quieres, pero eso es una burrada. El médico le mando un análisis de orina, y no le sale. Yo me a»burro» esperando